Economía circular, un modelo de transformación
Anyi Carolina Montaño
Arévalo[1]
Vol 2, No 1 (2018): ENERO-JUNIO
Pag 22- 36
Resumen
En el presente
artículo se hace una revisión temática a la economía circular como enfoque de
gestión y de desarrollo en el marco de la crisis ambiental relacionada con los
modelos de producción industrial. A partir de la necesidad de realizar una
adecuada gestión de residuos en los procesos industriales, los teóricos de la
economía circular han puesto de relieve la importancia de pensar en la vida
útil de los productos y en el impacto de estos en el ambiente. Según cifras de
la Plataforma Intergubernamental sobre Biodiversidad y Servicios de los
Ecosistemas (IPBES) en América el daño abarca el 31% y cada año se estima que desaparecen
de 2 a 4 especies de vertebrados, resultado de la adopción de un sistema
económico lineal donde las materias primas son usadas y luego desechadas de
forma excesiva, sin considerar la afectación al medio ambiente. El artículo
busca aproximarse a los diferentes aspectos de la economía circular y su
incidencia en las decisiones empresariales y de desarrollo a nivel regional,
así como el impacto que tienen estos modelos en la preservación de los recursos
y ecosistemas y las metas de desarrollo sostenible.
Palabras clave
Desarrollo
sostenible, economía circular, economía solidaria, medio ambiente.
Abstract
This article makes a
thematic review of the circular economy as a management and development
approach in the framework of the environmental crisis related to industrial
production models. Based on the need to make adequate waste management in
industrial processes, the theorists of the circular economy have highlighted
the importance of thinking about the useful life of the products and the impact
of these in the environment. According to figures from the Intergovernmental
Platform on Biodiversity and Ecosystem Services (IPBES) in America, the damage
covers 31% and each year it is estimated that 2 to 4 species of vertebrates
disappear, resulting from the adoption of a linear economic system where the
raw materials are used and then disposed of excessively, without considering
the affectation to the environment. The article seeks to approximate the
different aspects of the circular economy and its impact on business and
development decisions at the regional level, as well as the impacts these
models have on the preservation of resources and ecosystems and the goals of
Sustainable development.
Key words
Sustainable
development. Circular economy. Solidarity economy. Environment.
1.
INTRODUCCIÓN
En
los últimos años se ha venido presentando una alarmante problemática ambiental
en todo el mundo pues según la Organización Mundial de la Salud, 2 millones de
personas mueren al año en el mundo por enfermedades y afecciones relacionados a
la contaminación. A lo anterior se suma
que más de 17 millones de hectáreas de bosques en el mundo son destruidas cada
año y que diariamente en el mundo se generan 4 millones de toneladas de basura
doméstica, entre 20 y 50 millones de toneladas pertenecen a basura electrónica
que contienen sustancias tóxicas y peligrosas para la salud humana. Además, se
dice que hay más de 1000 especies de animales y 2000 especies de flora en grave
peligro de extinción o amenazadas por las actividades del hombre
(Medioambiente.net, 2015).
Según
los expertos, esta situación se da como resultado de la adopción de un modelo
económico lineal, basado en un consumo excesivo de recursos y materias primas,
esto sumado a una degradación en los recursos naturales generada por
actividades económicas como la extracción de minerales que, más allá del
beneficio económico que generan a corto plazo, afectan los recursos naturales y
en consecuencia tienen un impacto negativo en la disminución de la calidad de
vida de las comunidades.
Ante
este panorama, se hace necesario una reestructuración del modelo tradicional de
producción, diseñando estrategias que permitan un desarrollo sostenible y en
las que el medio ambiente sea considerado como un factor importante al momento
de llevar a cabo actividades de transformación y comercialización y así apostar
por un crecimiento económico con equilibrio entre los factores social,
económico y cultural (Cerda & Khalilova,
2016).
Cabe
resaltar que el término de desarrollo sostenible surge por la necesidad de
analizar y delimitar el impacto que tienen las diferentes actividades
económicas sobre el medio ambiente y tiene una primera aparición en el año 1969
en un documento oficial firmado por treinta y tres países africanos, bajo los
auspicios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (Díaz,
2014).
En
1970 se incorpora la crisis ambiental en la agenda política, en gran parte
debido a la divulgación de artículos científicos donde se alertaba sobre el
agotamiento de los recursos naturales, la extinción de algunas especies y el
deterioro progresivo de la naturaleza por el impacto de los desechos de los
procesos productivos de la actividad económica. Esto llevó a que se redactara
el Informe Brundtland en el que se plasma la
importancia internacional del ambiente y los recursos no renovables para que
posteriormente estos fuesen conocidos y adaptados por los distintos gobiernos
(Gómez, 2014).
Entidades
como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la
Ciencia y la Cultura (UNESCO) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU),
realizaron varias conferencias a nivel mundial para socializar entre la comunidad
internacional la urgencia de incorporar en las políticas públicas las
recomendaciones de los diversos estudios internacionales sobre el problema
medioambiental y la necesidad de dirigir sus economías hacia las metas de
desarrollo sostenible.
Una
de las alternativas que fueron tomando fuerza como materialización de los
propósitos de desarrollo sostenible tiene que ver con repensar el modo lineal
de producción de bienes en lo que se denominó economía circular; se trata de
incorporar principios de sostenibilidad, responsabilidad social y ambiental en
las diferentes organizaciones, con lo que se busca resolver retos
medioambientales y al mismo tiempo abrir oportunidades de emprendimiento y
crecimiento económico.
2.
MATERIALES Y MÉTODOS
El
término de economía circular se utilizó por primera vez en la literatura
occidental en 1980 para describir un sistema cerrado de interacciones entre
economía y medio ambiente (Cerda & Khalilova,
2016) . Sin embargo, fue hasta el 2010 que este modelo
tuvo acogida luego de que la navegante y millonaria Ellen MacArthur creara y
diera a conocer la Fundación Ellen MacArthur, la cual tiene como objetivo
promover los principios de la economía circular en las diferentes
organizaciones y gobiernos a nivel mundial, de tal forma que los mismos
reconozcan sus beneficios y la necesidad de incorporarla para generar un
enfoque más ambiental y competitivo. El reconocimiento a este enfoque también
se dió cuando empresas del prestigio de Google,
Danone, H&M, Nike, Philips, Renault y Unilever, incorporaron el modelo de
economía circular en sus procesos (Ellen Macarthur Foundation, s.f.). Así mismo, la Unión Europea dió un gran impulso a este modelo al reconocer en diciembre
de 2015, la importancia de adoptar algunos de los principios de la economía
circular como parte del proceso de transición hacia una economía más sostenible
(Comisión Europea, s.f).
Sin
embargo, los orígenes del concepto están relacionados con un cuerpo teórico más
robusto como el de la economía verde. Este concepto fue empleado en 1989 por Pearce, Markandya y Barbier en el libro Blueprint for a Green Economy, en el cual analizan propuestas
sobre las políticas más eficaces para alcanzar el desarrollo sostenible. Así,
se entiende la economía verde como “aquella que tiene bajas emisiones de
carbono, hace uso de los recursos de forma eficiente y es inclusiva
socialmente” (Fairlie, 2013, p. 6).
En
un modelo económico bajo la perspectiva de la economía verde hay más inversión
pública y privada para reducir las emisiones de carbono y mitigar los efectos
de estas. Así mismo, estas políticas deben promover la eficiencia energética y
el uso sostenible de los recursos naturales como directriz de desarrollo
económico tanto para el sector público como para el privado. Como consecuencia,
este modelo debe ser generador de empleo y ayudar a la reducción de los
indicadores de pobreza. En este sentido, tanto el cambio climático como la
economía verde fueron los temas centrales de la Cumbre de Kyoto,
la Cumbre de Rio +20 en junio de 2012, en donde los países se comprometieron a
disminuir las emisiones de carbono y la conservación de la biodiversidad (Fairlie, 2013).
La
economía circular tiene una importante relación con el concepto de economía
azul; en 2012, Gunter Pauli, a partir de su libro, The
Blue Economy e inspirado en los procesos naturales de
la tierra y en las experiencias de la biomímesis,
desarrolló la idea de la economía azul como aquel enfoque de sostenibilidad que
incluía criterios de inclusión y de adaptabilidad a las diferentes condiciones
del entorno que tiene las economías. Criticaba la la
actitud “elitista” de la economía verde en donde se ofrecían productos
ecológicos sólo eran accesibles para mercados con alto poder adquisitivo. (Balboa
& Somonte, 2014).
3.
RESULTADOS
La
economía circular es una propuesta económica que se enfoca en preservar el
ambiente, reducir el impacto hacia el mismo por medio de la producción de
bienes y servicios de manera sostenible, reduciendo el consumo de materias
primas no renovables, las fuentes de energía y la generación de residuos,
además se busca optimizar el rendimiento de los recursos, por medio de la
terminación del ciclo de vida útil de un producto, es decir, que si un producto
se ve desgastado o se afecta su funcionamiento, este es reciclado y los componentes del mismo, pueden ser
utilizados para complementar otro proceso productivo en otro momento (Chacín,
& Quintero, 2015).
Por
ejemplo, Nike es uno de los productores más grandes de calzado a nivel mundial;
su reconocimiento está basado en la calidad e innovación de sus productos, en
la actualidad llevan a cabo la adopción de los principios de la economía
circular en los diferentes procesos de la cadena de valor, pues hoy día
alrededor del 71% de la ropa y el calzado incorpora materiales reciclados, esto
les permite una disminución en los recursos usados y que los mismos puedan ser reutilizados
posteriormente (Ellen MacArthur Foundation, 2018).
Los
principios en los que se fundamenta la economía circular tienen una amplia
repercusión en diferentes niveles de los ciclos naturales y de producción de
bienes; desde el aprovechamiento óptimo y sostenible de los recursos naturales
pasando por mantener dentro del sistema de la forma más eficiente los flujos de
materiales hasta la reutilización o disposición final de los subproductos de la
actividad industrial y de consumo. Según el concepto de economía circular sus
principales características giran en torno a los puntos críticos de impacto en
el medio ambiente como: reducción de insumos y menor utilización de recursos
naturales; promover y compartir los avances en el aprovechamiento de energías y
recursos renovables y reciclables; reducción de emisiones; disminución de
pérdidas de materiales y residuos; sostener el valor económico de productos,
componentes y materiales en la economía a través de las cadenas de producción y
la vida útil de los productos (EEA, 2016).
El
modelo implica actuar en por lo menos tres niveles del encadenamiento
productivo: en un primer nivel, las organizaciones deben buscar mayor
eficiencia a través de la reducción en el consumo de recursos y la
emisiones de residuos en sus procesos. En un segundo nivel se reutilizan y reciclan
los recursos dentro de parques eco-industriales e industrias encadenadas, de
tal manera que los flujos de materiales circulen totalmente en el sistema de
producción local. Y, en un tercer nivel se integran diferentes sistemas de
producción y consumos locales, para que los recursos disponibles circulen entre
las industrias y los sistemas urbanos. De esta forma, el modelo contribuiría a
la recuperación de recursos, a la gestión de empresas con producción más
limpia, y al desarrollo económico a través de la inversión en nuevas empresas (Balboa
& Somonte, 2014).
Impacto
de la economía circular
Dentro
del modelo de la economía circular, se pueden obtener beneficios de tipo social
ambiental y económico. Respecto a lo ambiental, se genera una reducción en la
extracción de materias primas y estas pueden ser reutilizadas al igual que
recursos como agua y energía, permitiendo que estén presentes en las cadenas de
producción por más tiempo. El modelo busca reducir la huella ecológica de las
actividades productivas incluyendo las emisiones de gases de efectos
invernadero y la degradación ambiental del planeta.
En
el plano económico, dicho modelo potencia el emprendimiento verde, la
eficiencia y la producción limpia, a través de la reutilización de los
distintos componentes y la prevención del uso de materiales peligrosos que no
hacen parte del proceso de reciclaje, todo esto conlleva a que las empresas
desarrollen un enfoque de innovación que las hace más competitivas, con la
capacidad de crear oportunidades de crecimiento económico e incursionar en el mercado aumentando los
niveles de rentabilidad. (Ellen McArthur Foundation 2015).
Finalmente,
se encuentran los beneficios sociales, que están basados en la generación de
empleo que permite mejorar la calidad de vida de las personas, pues la
metodología de la economía circular es tan amplia que, en la actualidad para
países de la Unión Europea como España, representa miles de puestos de trabajo
(Fundación Economía Circular, s.f.).
El
modelo desde su formulación ha ganado el interés de la comunidad internacional
y en especial en Europa ya que allí la mayoría de los países ha aplicado sus
principios de tal forma que se evidencia un desarrollo y mayor aprovechamiento de
los diferentes residuos. Entidades como la Fundación Ellen MacArthur, Ecoembes y la Fundación para la Economía Circular (FEC), se
encargan de ayudar a distintos sectores productivos en la implementación de los
principios del modelo en sus empresas (Ecoembes, s.f).
En
el contexto de Latinoamérica, varios son los países que se han unido a esta
importante iniciativa, entre ellos se encuentran Brasil, Uruguay, Chile,
Panamá, México, Colombia,etc y junto a ellos
entidades como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), El Centro de
Innovación y Economía Circular (CIEC) y la FEC que se encargan de llevar a cabo
proyectos y eventos como el Foro de Economía Circular de las Américas CEFA, el
cual se realiza cada año y en este se muestran las oportunidades, beneficios y
resultados de este nuevo modelo económico y su aplicación (Emprendesocial,
2017).
En
Colombia se llevó a cabo en 2017 el Foro de Economía Circular de las Américas
CEFA en la ciudad de Medellín, en el cual participaron importantes exponentes
de dicho modelo, y
en donde se presentaban los diferentes avances y adaptaciones del modelo a
distintos contextos haciendo énfasis en la importancia de esas propuestas para
mejorar la competitividad y la
planeación estratégica de las empresas del país (CEFA, 2018).
Sin
embargo, en la actualidad el término de economía circular sigue siendo un poco
desconocido para empresas de los distintos sectores económicos, en contraste
hay quienes la comienzan a priorizar en su agenda de sostenibilidad, de tal
forma que haya más eficiencia en el uso de materiales. Una de estas empresas es
Postobón S.A, quien usa de manera eficiente los
materiales de envases para que no sean residuos. En 2016, por ejemplo, la compañía utilizó
7.392 toneladas de resina reciclada PET, con un aumento del 80% frente a 2015,
equivalente a recuperar 291 millones de botellas, a ahorrar la energía
comparable al consumo de 76.344 hogares y a reducir las emisiones de CO2
equivalentes a retirar 2.914 vehículos de las calles. Esto, además, trajo beneficio
para 2.914 recicladores que se vincularon a la cadena de valor del reciclaje de
PET (Portafolio, 2017).
También
es importante la labor de la universidad EAN y CEMPRE Colombia (Compromiso
Empresarial para el Reciclaje) quienes han dirigido eventos en los que buscan
reunir a empresarios y entidades del gobierno para crear alianzas y explorar
las distintas oportunidades de trabajo con la implementación de la economía
circular.
Otro
caso sobresaliente es Alpina, ya que ha logrado un aprovechamiento de residuos
aproximadamente del 93%, lo que genera como resultado una disminución de costos
y capacidad de inversión en otras áreas de vital importancia. Estas iniciativas por parte de grandes
empresas sirven como ejemplo e iniciativas para que las demás empresas busquen
la forma de incorporar el modelo de economía circular, dentro de sus políticas
(Dinero, 2008).
Economía
circular y economía solidaria
Si
se toma la economía solidaria como aquel conjunto de principios sobre formas
alternativas de generación y distribución de riqueza, además como las
diferentes prácticas de economía social que buscan atender las distintas fallas
de la economía de mercado y como las distintas modalidades de empresa bajo los
principios de la asociatividad y la autogestión
solidarias, se entiende, entonces, que el enfoque de la economía circular
también es una propuesta para atender los efectos no deseados del modelo de
producción industrial que han afectado de forma significativa el medio ambiente
y las posibilidades de desarrollo de las futuras generaciones.
Según
(Askunze, 2013) la economía solidaria parte de una
consideración alternativa al sistema de prioridades en el que actualmente se
fundamenta la economía neoliberal. Es una visión y una práctica que reivindica
la economía como medio y no como fin, al servicio del desarrollo personal y
comunitario y como instrumento que contribuye a la mejora de la calidad de vida
de las personas y de su entorno. Por esta razón, hay una comunión de intereses
de la economía social y solidaria y del enfoque de la economía circular en
tanto que ambas integran una visión de sostenibilidad ambiental para cumplir
con sus objetivos de mayor equidad, desarrollo y mejoramiento de las
condiciones de vida de las personas.
La
economía solidaria ha estado presente en la evolución del concepto de
responsabilidad social empresarial, el cual propende por el carácter ético de
la acción corporativa en las distintas dimensiones en las que puede afectar a
las personas, comunidad y medio ambiente. Los modelos asociativos solidarios
han servido de referente para que las empresas asuman con mayor compromiso su
responsabilidad frente a las comunidades, en especial ante aquellas que se ven
afectadas por los efectos de las actividades industriales en sus territorios.
Por ello, cuando el modelo de la economía circular hace énfasis en la
integración de los diferentes actores de un territorio en los procesos de
circulación de materias primas y recursos, integra de forma efectiva los
principios de la corresponsabilidad, la gobernanza y la solidaridad en la
gestión estratégica de las organizaciones.
Por
otro lado, al tiempo que desde los años sesentas hay unos esfuerzos mundiales
por hacer realidad las metas del desarrollo sostenible, ha adquirido relevancia
la relación entre los estilos de vida
alrededor del consumo y sus efectos en el medio ambiente. El movimiento Cradle to Cradle (de la cuna a la
cuna), es la base sobre la que se fundamenta la economía circular y que busca
fomentar desde las empresas y en las personas una cultura diferente de
producción y de consumo responsables; se trata de idear, diseñar y producir de
forma que los elementos que componen los productos puedan ser 100% reutilizados
o reciclados. Esto supone no solamente cambios radicales en los modos tradicionales
de producción porque exige poner la idea de ecoefectividad,
sino también en la forma de consumir, pues implica asumir actitudes
responsables frente a los productos que consumimos, privilegiando aquellos que provienen de
empresas y economías que hacen un uso sostenible de los recursos.
4.
CONCLUSIONES
La
economía circular es una alternativa de cambio frente al modelo lineal de
explotación y aprovechamiento de recursos que se ha venido manejando a través
de la historia, en el que no se tiene en cuenta el cuidado del medio ambiente y
los recursos no renovables, que son de vital importancia para las próximas
generaciones y la calidad de vida de las actuales.
La
propuesta de la economía circular es la aplicación de la tecnología con
criterios de ecoeficiencia para el manejo adecuado de
los residuos resultantes de los diferentes procesos productivos, de tal forma
que no degraden ni contaminen los ecosistemas. Así mismo, es fundamental
prolongar la vida útil de los bienes producidos para que puedan ser usados de
manera prolongada en otros procesos y prolongar su valor a través de la cadena
producción y consumo.
La
economía circular es una propuesta de transformación de la situación actual del
planeta, que hace necesaria la participación de los empresarios, los gobiernos
y las universidades y
que involucra a los diferentes sectores de la sociedad.
La
incorporación del modelo de economía circular resulta muy rentable para las
organizaciones, ya que presenta una reducción en los costos relacionados con
materia prima y posteriormente, los insumos seguirán creando valor a lo largo
del ciclo de su vida útil complementando otros procesos productivos. Además de
la generación de nuevas oportunidades laborales que buscan mejorar la calidad y
bienestar de las comunidades, lo que contribuye al desarrollo económico de un
país.
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[1]Estudiante de administración de empresas,
integrante del semillero de investigación ZIHISTA (Semillero de investigación
en economía social y solidaria para el desarrollo sostenible regional) e-mail:amontanoar1@uniminuto.edu.co
Corporación Universitaria Minuto de Dios UNIMINUTO Zipaquirá Colombia, https://orcid.org/0000-0003-0789-9525