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Tecnológico Superior Corporativo Edwards Deming – Julio - Diciembre Vol. 5 - 2 - 2021 https://revista-edwardsdeming.com/index.php/es
e-ISSN: 2576-0971
indispensable que quienes las administran posean conocimientos sobre motivación y así
conseguir el máximo rendimiento de las personas.
El concepto de motivación es difícil de definir. Chiavenato y Mascaró Sacristán (2009)
aseguran que, “a pesar de la enorme importancia de la motivación, resulta difícil definirla
con pocas palabras y no existe consenso al respecto, lo que hace aún más difícil de aplicar
sus conceptos en el quehacer diario de las organizaciones.” En ese sentido, hemos
recopilado algunas definiciones provenientes de expertos en el tema.
"¿Qué es la motivación? La motivación del trabajo es el conjunto de fuerzas internas y
externas que hacen que un empleado elija un curso de acción y se conduzca de ciertas
maneras" (Newstrom, 2011).
“Se define la motivación como los procesos que inciden en la intensidad, dirección y
persistencia del esfuerzo que realiza una persona para alcanzar un objetivo.” (Robbins,
2013)
“Motivar es generar el desplazamiento de una actitud hacia otra o de un
comportamiento hacia otro distinto” (Zepeda Herrera, 1999).
“Motivación se refiere a la dinámica de la conducta, las formas en que nuestras acciones
son iniciadas, sostenidas, dirigidas y terminadas (Deckers, 2010; Franken, 2007)”, citada
por COON y MITTERER, (2016).
“Un motivo es aquello que determina o condiciona a una persona para actuar en cierta
dirección y sentido; es la causa sobre la que descansa la motivación y se dirige hacia una
o más metas” (Carrillo López, 2001)”, citada por Peña Moreno et al., (2011).
Según Newstrom, (2011) y Chiavenato y Mascaró Sacristán, (2009), la motivación del
trabajo es una combinación de diferentes fuerzas y depende de:
• Curso de la conducta, que es la dirección hacia la cual se dirige el
comportamiento (factores positivos son la confiabilidad, creatividad, sentido
de ayuda, oportunidad; factores disfuncionales son los retrasos, ausentismo,
retiro y bajo desempeño).
• Nivel del esfuerzo que la persona dirige hacia un curso o dirección
determinada alcanzar (contraer compromiso pleno con la excelencia, en lugar
de hacer apenas lo suficiente para salir adelante). Conviene aclarar que la
intensidad del esfuerzo no siempre corresponde con la calidad obtenida, es
decir, puede no haber congruencia entre el esfuerzo y la consecución de las
metas que se quieren alcanzar.
• Persistencia de la conducta, que consiste en la cantidad de tiempo que una
persona mantiene el esfuerzo. Quien está motivado suele persistir hasta
alcanzar su meta.
De acuerdo con Zepeda Herrera (1999), para motivar a los empleados es importante
comprender sus necesidades e impulsos. Generalmente los empleados están más